Grupo Televisa continúa avanzando en un proceso de redefinición interna que se ha venido gestando desde hace varios años. Emilio Azcárraga Jean concretó un acuerdo para vender una parte minoritaria de sus acciones a dos de los ejecutivos que hoy encabezan la operación del consorcio, una decisión que refuerza el modelo de gestión colegiada dentro de la empresa.
El movimiento aún está sujeto a la aprobación de la autoridad reguladora en materia de competencia, pero ya marca un punto relevante en la evolución corporativa de uno de los grupos mediáticos más influyentes de América Latina.
Un cambio en la distribución del capital
La operación contempla la transferencia de más de 26 mil millones de acciones serie “A” a Bernardo Gómez Martínez y Alfonso de Angoitia Noriega, quienes actualmente ocupan la copresidencia ejecutiva de Grupo Televisa. Ambos ejecutivos incrementan así su participación directa en la empresa que dirigen, fortaleciendo su posición dentro del accionariado.
El acuerdo no representa una venta total ni una salida del accionista histórico. Emilio Azcárraga Jean mantiene una participación mayoritaria y continúa vinculado al grupo, aunque desde hace tiempo sin funciones ejecutivas ni asiento activo en el Consejo de Administración.
Continuidad en lugar de ruptura
Lejos de interpretarse como una señal de debilidad, la venta accionaria ha sido vista por analistas como un paso natural dentro de un proceso de sucesión gradual. Al permitir que sus principales colaboradores aumenten su participación, Azcárraga Jean refuerza la estabilidad del liderazgo que hoy conduce a la empresa.
Este tipo de movimientos es común en corporativos de gran tamaño, donde el control no depende únicamente del número visible de acciones, sino de estructuras más complejas que incluyen participaciones indirectas, fideicomisos y acuerdos internos.
El contexto de una empresa en evolución
Desde finales de la década pasada, Televisa ha enfrentado un entorno desafiante marcado por la competencia digital, la fragmentación de audiencias y la necesidad de transformar su modelo de negocio. En ese escenario, la empresa ha optado por una conducción más institucional y menos centralizada.
Azcárraga Jean dejó la presidencia ejecutiva en 2017 y, años después, solicitó licencia del Consejo de Administración. A partir de entonces, el peso de la operación recayó de forma más clara en su equipo directivo, particularmente en Gómez y De Angoitia.
Movimientos paralelos en el frente informativo
Este ajuste accionario coincide con cambios relevantes en TelevisaUnivision, el conglomerado surgido de la alianza entre Televisa y Univision. Recientemente, Leopoldo Gómez fue nombrado Presidente de Noticias en Estados Unidos, con el objetivo de fortalecer la estrategia informativa dirigida al público hispano.
La apuesta se centra en consolidar una oferta informativa integrada entre México y Estados Unidos, bajo una marca común, en un mercado donde el consumo de noticias en español continúa creciendo.
Una señal hacia el futuro
La combinación de la venta parcial de acciones y los cambios en la estructura ejecutiva sugiere que Televisa se encuentra en una etapa de ajuste fino, orientada a garantizar continuidad, alineación interna y mayor capacidad de adaptación frente a los retos del mercado global de medios.
Más que un giro abrupto, el movimiento confirma una transición ordenada que busca asegurar la permanencia del grupo en un entorno cada vez más competitivo y dinámico.


